jueves, 26 de julio de 2018

Rollo de brócoli relleno de salmón

Seguro que no es tu verdura favorita, o es que "lo has probado poco", o es que no tienes un buen recuerdo de su aroma. Sin embargo el brécol, o brócoli, tiene un sabor delicado aunque contundente, por lo que no necesita muchos aderezos para resultar delicioso. Una simple tortilla de esta saludable verdura es una exquisitez. El rollo es, ni más ni menos,  una tortilla algo mas elaborada que se puede rellenar de lo que quieras, en este caso salmón marinado
El brócoli va cocido al dente porque se seguirá cociendo cuando lo cuajemos en el horno con el huevo. Con respecto al relleno (si no vas a utilizar salmón) también queda muy bien con el clásico dúo jamón serrano-queso, o con atún. Al gusto.
No tiene dificultad, en serio.

Ingredientes:
  • 2 brócolis pequeños
  • 2 dientes de ajo
  • 3 - 4 huevos 
  • 2- 3 cucharadas de yogur o leche
  • 1 guindilla o pimienta
  • Sal 
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Unas lonchas de salmón para el relleno 
1 .  Precalentar el horno a 180º
Poner al fuego una olla con agua y algo de sal. Cuando hierva echar el brócoli troceado desechando el tallo. Escurrir y trocear fino.

2 . Separar las claras de las yemas.
Poner en la bandeja del horno papel de hornear pincelado de aceite de oliva.
3 . Freír los ajos picados en una sartén con 3 cucharadas de aceite. Poner también la guindilla.
Añadir el brócoli y saltear unos minutos. Si quedara algún trozo grande machacarlo con la misma espumadera o lo que uses.
Apartar del fuego e incorporar el yogur removiendo muy bien.
A continuación agregar las yemas y después las claras a punto de nieve. Remover con delicadeza para que no se bajen.



4 . Extender el preparado en la bandeja del horno y hornear a 180º, calor arriba y abajo por espacio de 15-20 minutos. La bandeja mejor ponerla en la parte media- baja del horno.
Transcurrido el tiempo sujetar "la tortilla" por los extremos del papel y volcarla en un paño limpio, poner las lonchas del relleno y enrollar con ayuda del paño. Dejar enfriar a temperatura ambiente. Sale fácil.

Solo queda servir en rodajas y acompañado de lo que quieras: un poco de mayonesa, vinagreta, ensalada,....
¡Listo!
Hace ya muchos años vi un rollo de brócoli en la revista Telva y lo hice inmediatamente, iba relleno de queso. "Es conveniente tunear recetas para que resulten mas saludables y adaptarlas a lo que mas nos conviene".

Bibliografía:  Inspirado en una receta de Mº Jesús Gil de Antuñano. Con las correspondientes modificaciones.


domingo, 22 de julio de 2018

Sopa de fideos con hierbabuena

La sopa de toda la vida por aquí, por el sur, la que decía nuestras madres que alimenta sin hartura pero que resucita a un muerto. Es atemporal, siempre viene bien y sienta de maravilla.
Ni siquiera hace falta poner un puchero con todos los avíos, solo media pechuga o unos huesos de pollo ( la carne las dejaremos para otros usos:  pollo multiplicado, pollo con mandarinas, pollo en salsa con piñones y pasas, ....). Eso sí, con un taco de jamón o, en su defecto, hueso de jamón.
A esto le agregamos patata, zanahoria, apio,...para hacer el caldo donde coceremos los fideos con la hierbabuena. Pues eso, la sopa de toda la vida.

Ingredientes:
  • 1/2 pechuga de pollo o huesos con algo de carne
  • 1 taco o punta de jamón ibérico
  • 2 zanahorias
  • 1 - 2 patatas
  • 1/2 cebolla
  • Apio
  • Sal
  • 1 huevo duro
  • Hierbabuena

1 . Poner en una olla la pechuga y el taco de jamón.
Agregar las hortalizas enteras y bien peladas y limpias, cubrir de agua y poner a cocer a fuego vivo.
Retirar la espuma que se forme arriba y cocer hasta que estén tiernas.
Sacar la carne y las hortalizas dejando solo el caldo.
Trocear ambas y disponerlas por separado.

2 . Cocer en el caldo los fideos y la hierbabuena. Le puse unos fideos gorditos, pero eso es al gusto.
3 . Servir en plato bien hondo.
Poner primero un poco de las hortalizas, después la sopa de fideos, coronamos con la carne y el jamón y huevo duro.
¡Listo!



miércoles, 18 de julio de 2018

Comiendo salud

COMIENDO SALUD
¿Eres de los que creen que la salud está en nuestras manos? Por lo menos sería conveniente poner nuestro granito de arena. 


¿Qué mejor forma de conservar la salud que comiendo?
Ya lo dijo Hipócrates  (460 a C-370 a C) “Que la medicina sea tu alimento y el alimento tu medicina”.
Por supuesto para nuestras dolencias debemos seguir los consejos del médico o farmacéutico, pero es fundamental “poner nuestro granito de arena” comiendo sano.
Y aunque el concepto de comida sana varía según quién lo aplique, para mí, una comida sana es la que mira por nuestra salud y nos aporta bienestar sin prescindir de sabores y aromas exquisitos. ¡La comida es para disfrutar!
Al contrario de lo que pueda parecer, comer sano no es limitante, sino que abre puertas a otras opciones y aunque pensemos de antemano que no nos van a gustar, seguro que tienen un resultado inesperado y gratificante. Una de las mejores opciones es reinventarse los platos tradicionales que tanto nos gustan y de los que ni, en sueños, queremos ni debemos prescindir.
Cocinar saludable implica no solo elegir cuidadosamente los ingredientes de un plato, sino la forma de elaborarlo, que a veces también es la más sencilla. Ya sé que hay mucha gente que le cuesta meterse en la cocina, pero no es para tanto y puede que hasta nos divierta cocinar, como es mi caso, y si es con amigos y un buen vino… ¡pues mejor que mejor!
Sucede que, en cuestiones culinarias, estamos anclados en unos parámetros de los que no nos atrevemos a salir por la dictadura implacable de la costumbre.
¿Por qué limitarnos? Yo os animo a que cocinéis, a que vayamos a los mercados y disfrutemos de lo que el mar y la tierra nos ofrecen con tanta generosidad. Y si comemos fuera, hagámoslo en sitios de nuestra confianza. ¡Aquí en Huelva vemos a muchos profesionales de la cocina en el mercado! Ellos nos dan un buen ejemplo de investigación en busca de sabores y texturas inimaginables o simplemente innovando la tradición.
Por supuesto, en el día a día, cocinar en casa nos permite saborear las verduras y hortalizas de temporada y no una triste de lata; controlar los niveles de sal y azúcar que se esconden en  conservas, pastas, arroces o panes, esto se traduce en una dieta anticaries-quema grasas; elegir el aceite idóneo para cocinar, como el de Oliva Virgen Extra o Girasol; reducir el colesterol y grasas abdominales consumiendo pescado fresco (el azul regalando Omega 3 no tiene precio); activar nuestro metabolismo consumiendo a discreción cebollas, ajos, especias  o hierbas, por no hablar del jamón que nos proporciona proteínas de calidad o carnes ibéricas si no queremos prescindir de ellas….  todo al mejor precio y para eso tenemos un maravilloso mercado que contribuye a que gocemos de una dieta variada y muy saludable. Un placer en todos los sentidos.


jueves, 12 de julio de 2018

Espaguetis marineros

Acompañar  espaguetis o fideos con mejillones, choco y gambas, es un acierto porque gusta a todos y es muy saludable. Un plato sencillo y familiar.
Ni siquiera hace falta que utilices lo que propongo, sino lo que tengas a mano y sean de tu agrado ¡Seguro que sale un plato excelente!
He utilizado mejillones porque me gustan su color y sabor, con lo cual enriquece el plato en todos los sentidos y además a buen precio. 
Se trata de hacer una sabrosísima salsa para acompañar la pasta, que va cocida en el caldo de las gambas y no en agua ¡ No veas la alegría que le da al plato!

Ingredientes:

  • 1 k de mejillones
  • 200 g de choco
  • 300 g de gambas
  • 1 tomate
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cayena o guindilla
  • Perejil
  • Sal
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Espaguetis u otra pasta (siguiendo las indicaciones del paquete)
1 . Preparar los ingredientes:
Lavar los mejillones bajo el grifo. 
Cocer en una olla sin agua y tapar solo hasta que se abran, pues no deben cocer mas. Sacamos los mejillones mas grandes con la mitad de la valva, que le dará vistosidad al plato, y los pequeños los dejamos sueltos, sin "cáscara". Reservar el caldo que es el alma de la salsa.
Pelar las gambas y reservar. Cocer las cáscaras, colar el caldo y reservar porque en él vamos a cocer los espaguetis.
Limpiar y trocear el choco (aunque esto también lo hacen en la pescadería).

2 . Hacer la salsa:
Poner en una cazuela un poco de aceite y freímos los ajos picados y la guindilla o cayena.
Agregar el tomate pelado y picado y continuar friendo.
Añadir el choco troceado pequeño mas el caldo de los mejillones y dejar cocer a fuego lento tapado hasta que esté tierno (10-15 minutos). Probar de sal.
Por último incorporamos las gambas y los mejillones sueltos. Hervir el conjunto 5 minutos y rectificamos de sal. Queda una salsa muy sabrosa. 


Solo hay que cocer los espaguetis en el caldo de las gambas y montar el plato.

Servimos los espaguetis escurridos , por encima la salsa y adornamos con los mejillones reservados con cáscara y algo de perejil.
¡Listo!