Este es un plato vegetariano sencillo, con pocos ingredientes y muy sabroso, ni siquiera lleva huevo batido. Este pastel lleva una capa de patatas cocidas, otra capa de la verdura que prefieras y la última de salsa de tomate y queso gratinado. Si nos sobran verduras y es poca cantidad, es el momento de hacer el pastel de patata para aprovecharlas. Es una forma infalible de aprovechar verdura entre la patata de este pastel.
En este pastel la patata va acompañada de brócoli, pero otras veces utilizo berenjena, o calabacín o espinacas...aprovecho verduras que han sobrado y cobran nueva vida en el pastel de patata.
La patata va bien con todo, su sabor y consistencia se adapta siempre a ingredientes muy variados.
Esta vez he aprovechado unos ramitos de brócoli cocidos, que me habían sobrado el día anterior, pero ya no espero que me sobre y los hago sobre la marcha para el pastel.. Merece la pena.
Como siempre, es la forma de hacerlo la que decide los sabores.
- 450 g de patatas
- 150 g de ramitos de verdura de tu elección
- 1/2 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- Mayonesa
- Salsa de tomate
- Queso rallado
1. Pelar las patatas, cortar en rodajas y cocer en agua con algo de sal hasta que estén tiernas.









