La principal característica de estas sabrosas croquetas es su suavidad y cremosidad, amén de los taquitos "mini" de jamón que aportan su gran sabor. Ambos sin gluten lo que las hace aptas para celiacos. Estas delicias son perfectas como entrante, o acompañamiento de asados, sopas,...
La patata tiene la piel fina y una carne firme que se vuelve cremosa al cocinarse, sobre todo con la cocción. Es muy versátil en la cocina, baja en grasas y sin gluten, tiene carbohidratos y potasio, vitaminas (C y grupo B) y minerales (fósforo y magnesio). Como mejor se puede tomar es cocida con su piel.
El jamón es muy nutritivo, tiene proteínas de alto valor biológico, vitaminas y minerales esenciales, bajo en carbohidratos y grasas saludables... aporta beneficios para el sistema nervioso, muscular y la salud cardiovascular.
Ingredientes:
- 600 g de patatas
- 100 g de cebolla muy picada (o mitad cebolla mitad puerro)
- 2 dientes de ajo muy picadito (o rallado)
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 100 g de jamón serrano a taquitos (o jamón tipo york)
- 2 huevos duros
- Para rebozar: huevo batido y puré de patata de paquete (en vez de pan rallado)
- Aceite de girasol para freír una vez rebozadas
1. Enjuagar las patatas y ponerlas a cocer en agua con sal. Se cuecen con la piel.
Una vez tiernas, escurrir y quitar la piel. Machacar con un tenedor (nunca batirlas porque pierden consistencia).
2. Poner las 3 cucharadas de aceite en una sartén y pochar puerro, cebolla y los 2 dientes de ajo. Todo muy picado. Pizca de sal.
Una vez tiernos añadir el jamón picado. Remover.
Incorporar las patatas machacadas y mezclar.
Añadir también los dos huevos duros machacados con un tenedor. Pizcas de pimienta y nuez moscada. Remover y probar de sal. Rectificar si hiciera falta.
Mezclar muy bien con ayuda de una espátula de goma hasta que forme una masa compacta. Dejar reposar unas horas para que se enfríe bien. No hace falta frigorífico.
3. Con ayuda de una cuchara hacer porciones y redondear con las manos.
Rebozar en huevo batido y luego en el puré de patata de paquete, tal cual, dándoles forma ligeramente alargada.
La puedes hacer por la mañana y utilizar por la tarde. O de un día para otro.
Freír por tandas en un cazo para que puedan cubrirse de aceite, utilizando menos que en una sartén. El aceite debe estar caliente, fuego medio-alto. El punto es cuando las veas doradas.
Sacar con espumadera y escurrir en papel absorbente y ponerlas en una bandeja para llevar a la mesa.
Servir calientes