Un plato completo para estos días de invierno, sencillo y con un delicioso sabor que gusta a todos. Las patatas cremosas le viene de maravilla a la carne picada con salsa de tomate, solo queda que vaya al horno para gratinar con queso rallado,
Ingredientes para la carne:
- 500 g de carne picada
- 3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla
- 1 zanahoria mediana
- 2 dientes de ajo
- 1/2 vaso de vino blanco (tamaño de los de agua)
- 1 lata de tomate triturado de 400 g
- 1/2 cucharadita de orégano
- Pizcas de pimienta y nuez moscada
- Sal
Ingredientes para las patatas:
- 650 g de patatas
- 1 hoja de laurel
- 4-5 lonchas de queso (tipo El caserío)
- Queso rallado para gratinar
- Sal
1. La carne:
Calentar el aceite en una cacerola o sartén grande. Echar la cebolla, los 2 dientes de ajo y la zanahoria, todos muy picados, y la media cucharadita de orégano. Freír a fuego lento hasta que estén tiernos.
Una vez pochados incorporar la carne picada y algo de sal. Remover unos 8-10 minutos, ya a fuego algo más fuerte, hasta que la carne quede suelta y esté un poco hecha.
Agregar el vino, remover.
Incorporar el tomate triturado y pizcas de pimienta y nuez moscada.
Remover y dejar hacer el tomate con la carne hasta que esté en su aceite, sin caldo del tomate, sino bien frito. Probar de sal y rectificar si fuera necesario.
Echar la carne en una fuente de horno. Dejar en espera.
2. Las patatas:
Cocer las patatas, con su piel y cortada en rodajas gruesas, en agua con algo de sal y la hoja de laurel, hasta que estén tiernas. Comprobar pinchando con un tenedor.
Escurrir en un escurridor. Desechar el laurel.
Una vez escurridas y aún calientes, se les quita la piel y se les añade 4-5 lonchas de queso fundido para que el puré quede cremoso, y se machacan con un tenedor.
Poner el puré a cucharadas encima de la carne cubriéndola toda.
*Se puede dejar así hasta un rato antes de comer, solo a falta del horno para que el queso se dore un poco.
Poner encima queso rallado al gusto y meter en el horno precalentado 190º C, unos 35 minutos, hasta que esté algo dorado y en los laterales se vea la salsa burbujear. Listo.
A la mesa y servir al gusto con espátula para recoger bien la carne con sus jugos.








