Choco con pisto (sepia)

Este sencillo y tradicional plato resalta los sabores del choco y del pisto sin enmascararlos. Se caracteriza por dar a las verduras el tiempo justo para que no se deshagan y el choco esté tierno en sus propios jugos, resaltando así sus sabores... que por cierto combinan de maravilla. En estado puro.

Ingredientes:
  • 1 choco de algo más de 1 kg
  • 1 cebolla grande (190 g)
  • 2 dientes de ajo
  • Chorrito de vino blanco del condado de Huelva
  • 1 berenjena
  • 1 calabacín mediano
  • 1/2 pimiento rojo (130 g)
  • 1 tomate de pera pequeño y maduro
  • Media cucharadita de pimentón 
  • Sal y pimienta
  • Aceite de oliva virgen extra
1. El choco:
Trocear el choco no muy grueso... en la pescadería lo trocean también a tu gusto. Dejar en espera.
Picar fino media cebolla y 2 dientes de ajo. Poner a pochar en una sartén con 2-3 cucharadas de aceite. A fuego lento.
Una vez tiernos incorporar el choco troceado con pizcas de sal y pimienta.
Echar el chorrito de vino, remover y dejar evaporar 1 minuto. 
*Tener en cuenta que el choco necesita poca sal por su agua de mar.
Tapar y dejar que cueza a fuego lento hasta que se ponga tierno con sus propios jugos de agua de mar. No lleva agua, ni colorante. En estado puro.
Verás como se pone tierno con sus jugos. Seguir cociendo lento y tapado.
A medida que se pone tierno cambia de color y queda una salsa espesa y reducida. 
Probar y rectificar si fuera necesario. Dejar en espera.
2. El pisto: 
Pelar y cortar la berenjena en dados, poner sal y dejar en espera unos minutos.
Mientras, echamos un poco de aceite en una cacerola amplia y plana.
Picar la otra media cebolla, el medio pimiento rojo y pochar en ese aceite.
Incorporar la berenjena, que habremos enjuagado y escurrido muy bien.
Remover y freír un poco.
Agregar el calabacín cortado en dados, remover y seguir rehogando un poco.
Antes que se ponga tierno, poner encima el tomate de pera pelado y cortado a rodajas muy finas para que se deshaga. *Si quieres lo puedes triturar o picar fino. 
Poner algo de sal y pizca de pimentón dulce.
Remover para integrarlo todo.
Cuando el pisto esté todavía "al dente", incorporar los chocos de la sartén.
Remover con mimo y calentar todo junto unos 2 minutos...o al gusto.
Probar y rectificar sabores.
Solo queda servir en plato llano en su propio jugo.