Una pizza que se come en dos bocados, o en uno, depende del tamaño de la rodaja que pongas. Estas mini pizzas tienen como base una rodaja de berenjena asada y encima otra rodaja de tomate cocinado en sartén, no lleva tomate frito de lata, encima jamón curado, o tipo york, y queso al gusto. Solo hay que gratinar y listas. Lo cierto es que gusta a todos.
Ingredientes:
- 1 berenjena grande
- 1- 2 tomates cortados en rodajas
- Pizca de orégano
- 1 trozo de cebolla picada
- 1 diente de ajo
- Lonchitas de jamón (serrano o york)
- Queso para gratinar al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
1. En una sartén, con un poco de aceite, pochar la cebolla y el ajo muy picaditos. Pelar los tomates.
Cuando la cebolla esté tierna poner encima las rodajas de tomate, algo de orégano y sal.
Tapar para que se hagan antes. Dar la vuelta a las rodajas.
2. Cortar la berenjena en rodajas, ponerles sal y dejar en reposo un rato para que suelten su agua oscura. Enjuagar bajo el grifo, escurrir y secar con papel de cocina.
Poner las rodajas en la bandeja del horno con papel de hornear. Pincelar con un poco de aceite de oliva. No poner sal.
Meter en horno precalentado a 180º C, calor arriba y abajo, 15 minutos para que se pongan tiernas.
3. Sacar la bandeja para montar las mini pizzas.
Poner encima primero las rodajas de tomates de la sartén. No importa que estén algo deshechas, con ayuda de una cuchara ponemos también la salsita de la sartén, así quedarán muy sabrosas.
Después ponemos unas lonchas de jamón, y por último el queso para gratinar.
*Como tenía un poco de queso en lonchas, le puse un trocito a cada una y luego el queso para gratinar.
Meter en el horno pero ya solo para gratinar.
Sacarlas y ponerlas en una bandeja.








