viernes, 17 de noviembre de 2017

Ramen de salmón con verduritas (sopa japonesa)

No me extraña que el ramen esté de moda,  es un plato con fideos con los que se hacen unas sopas adictivas, llena de colores, sabores diversos y muy saludables. Para mí, que me encantan las sopas, ha sido un verdadero hallazgo.
Hay multitud de variedades de ramen, que es un plato japonés en plena evolución y  de origen chino, pero que básicamente consta de "el caldo o sopa","los fideos" largos y "el acompañamiento" elegido: pescado, carne , verduras, algas.....al gusto. El toque oriental es definitivo con toque de salsa de soja. Un resultado extraordinario.
En este caso salmón, zanahoria y brócoli por sus extraordinarias propiedades y sabores.
Fácil y sin complicaciones. Por supuesto hay quien hace todo un ritual con estas sopas.

He puesto una rodaja de salmón por persona porque esta sopa es muy ligera y nos quedaremos con ganas de más. Cuando me falta algún ingrediente oriental no dudo en sustituirlo a la española, por ejemplo en vez de sake, vino blanco, aceite de sésamo por el de oliva....La salsa de soja es insustituible y perfecta para esta sopa.
Por cierto el salmón buenísimo de Juanlu en el mercado y espero que le guste a David, un entusiasta del salmón y el brócoli.

Ingredientes:

  • 1 rodaja de salmón por persona
  • 1 litro y medio de caldo de pescado 
  • 1/2 cebolla
  • 2 - 3 cucharadas de salsa de soja
  • 2 - 3 cucharadas vino blanco o sake
  • 1 brócoli
  • 1 - 2 zanahorias según tamaño
  • 250 g de fideos de ramen (u otro similar largos y finos)
  • 2 cucharadas de aceite de sésamo (o de oliva)
  • Sal y pimienta
1 . El caldo o sopa es lo mas importante:
Cortamos el salmón a dados y aprovechamos la piel y espinas para hacer un suculento caldo. En una olla ponemos el agua, 1/2 cebolla, sal y las 2 cucharadas de aceite de oliva. No necesita más porque el salmón es graso. Machacar un poco con la espumadera para potenciar el sabor.
Hervir a fuego medio 15-20 minutos y colar.
Añadir el vino, la salsa de soja, pimienta y rectificamos de sal (tare).


2 .  El acompañamiento:
Cocer en el caldo los ramitos de brócoli, las zanahorias a tiras muy finas (mejor con pelador), dar un hervor y agregar el salmón a taquitos que cuece muy rápido. 
Sacar todo y reservar en un a fuente.

3 . Los fideos:
Hervir la pasta, en el caldo anterior, los minutos que indique el paquete.
Repartir la pasta en cuencos, encima el salmón y las verduras reservados y regar con el caldo. 
Decorar con medio huevo. Si lo quieres poco hecho hervir el huevo 6 minutos, si no 11 minutos.
¡Listo!
-Inspirada en una receta de la revista Thermomix, pero variando ingredientes y proceso.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Clafoutis de mango con aroma de lima y vainilla

Este dulce no es tan dulce pero sí una verdadera tentación. Un clásico que viene de la cocina francesa y que en sus orígenes se hacia con cerezas, pero que se extiende a cualquier fruta que queramos vestir de fiesta. Como es lógico hay multitud de versiones.
Yo he elegido mango, y una forma de hacerlo, que aporta una textura suave y potencia el sabor fragante del mango. La ralladura de lima la puedes sustituir por la de naranja o limón, si es tu gusto, pero aporta un sabor diferente, "elegante". Con respecto al toque de vainilla también va en gustos, a mí me encanta pero no es imprescindible....¡como todo en la vida...!















Trucos:
* El sabor a vainilla lo resuelvo con 1 sobre de Flanín El Niño o Potax. Es maíz con vainilla. ¡Prueba y verás!
Me gusta también con un toque de canela.
*Para potenciar el sabor cuezo brevemente el mango, cortado a cuadritos, con medio vaso de agua y 2 cucharadas de azúcar, lo cuelo y el jugo resultante , mas o menos 100 ml, lo añado a la leche, en total 1/2 litro entre zumo y leche. No falla.

Ingredientes:
  • 1 mango
  • Ralladura de lima
  • 3 huevos
  • 400 ml de leche
  • 100 ml del zumo que ha soltado el mango al cocer brevemente.
  • 50 g de harina (de tu elección: trigo, espelta, quinoa...)
  • 1 sobre de Flanín El Niño
  • 40 g de almendras molidas
  • 60 g de azúcar ( o edulcorante de tu gusto)
  • 40 g de mantequilla
  • 1 palo de canela
  • Pizca de sal
Molde: de cristal para horno (26-28 cm) untado de mantequilla, o aceite de girasol, y espolvoreado con harina.

Precalentar el horno a 180º, calor arriba y abajo, posición baja. Al meter la tarta en el horno bajar a 170º-175º. Tiempo de horneado 35 minutos.

1 . Pelar el mango y trocear a cuadritos.
Cocer lento en una olla con 2 cucharadas de azúcar y ralladura de lima, durante 3 minutos, cuidando que conserve su forma.
Colar y reservar el jugo que ha soltado. ¡Ya tenemos la fruta preparada y su exquisito jugo!

2 . Hervir la leche, un poco, con canela y cáscara de lima para aromatizarla. 
Dejar en espera.

3 . Separar las claras de las yemas.
Montar las claras con una pizca de sal. Reservar.
Batir las yemas con el azúcar, con varillas eléctricas, hasta que blanqueen.
Añadir la mantequilla ablandada, la harina y el flanín tamizados, las almendras molidas y el zumo reservado. A continuación las claras montadas.
Batir todo un poco mas y echar algo menos de la mitad de la pasta en el molde.
Incorporar y distribuir el mango que teníamos en espera y hornear 6-7 minutos.
Echar el resto de la pasta para cubrirlos y seguir horneando hasta completar los 35 minutos hasta que esté cocido y algo dorado. 
Dejar enfriar y espolvorear con azúcar glás. Servir.

¡Listo!
Con Thermomix
Para la masa:
*Poner en el vaso los huevos y el azúcar: 2 minutos, temperatura 40º, velocidad 3 y otros 2 minutos a la misma velocidad pero sin temperatura.
*Agregar la harina, el flanín, la almendra molida, la leche, la mantequilla y una pizca de sal: 15 segundos, temperatura 40º velocidad 3. Si fuera necesario remover con la espátula de forma envolvente. 
Conviene que la leche esté aromatizada previamente.
Instrucciones básicas libro Thermomix- Revista Thermomix.










miércoles, 8 de noviembre de 2017

Carrilleras de la huerta al vino blanco

Este es un plato completo, un plato único que combina de forma equilibrada carne (cerdo ibérico) y hortalizas, resultando muy jugoso y exquisito. Además de saludable, mira por nuestro bolsillo.
¿Porqué hortalizas?
Por los beneficios para nuestra salud y sabor incomparables, deberían formar parte de nuestra alimentación todos los días, y aunque comprendo que hay niños (y mayores) que  ponen caras de "hortaliza- verdura-problema", merece la pena intentarlo.
En este plato pasan, de simples acompañantes, a compartir protagonismo con la carne en una salsa untuosa donde no se exceden los sabores, sino que se complementan.
Las hortalizas hacen la ola a la jugosa carne y contribuyen a suavizar el resultado final. En este caso, las que tenia a mano: patatas pequeñas, zanahorias y champiñones. A veces incluyo calabacín o berenjenas. A tu gusto.
Y la salsa.... lo siento pero está para mojar pan.¡No dejarán ni rastro!
Ingredientes:
  • 1 kg de carrilleras de cerdo ibérico
  • 8-10 patatas pequeñas
  • 3 zanahorias
  • 2 champiñones por persona
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de mostaza (Muy recomendable)
  • 1 hoja de laurel
  • Azafrán
  • 1 clavo (opcional)
  • 1/2 cucharadita de hierbas provenzales (bote de especias preparadas)
  • 1/2 vaso de vino blanco (tamaño de los de agua)
  • Sal y pimienta
  • Aceite de Oliva Virgen Extra

1 . Saltear las carrilleras en un poco de aceite de oliva caliente. No poner sal  todavía. Sin removerlas dejar que se dore (no mucho) por un lado y luego por el otro.
Reservar y dejar enfriar. Esto acorta el tiempo de cocción.


2 . Picar la cebolla y los ajos muy finos (para que luego no se vean en el guiso) y freír en ese mismo aceite sin dorarla, debe estar tierna.
Incorporar otra vez la carne y añadir azafrán, laurel, clavo,  algo de sal, pimienta, la cucharadita de mostaza, las hierbas provenzales y el medio vaso de vino. Hervir un poco para evaporar el alcohol.
Agregar las patatas enteras, las zanahorias cortadas a la mitad y los champiñones enteros. Estos, como necesitan poca cocción, se pueden agregar mas tarde, incluso cuando la carne esté tierna.
Cubrir con agua que las cubra ....sin pasarse.

Cocer a fuego lento tapada hasta que la carne esté tierna y el caldo reducido.
Si usas olla exprés en 25 minutos, a partir del giro de la válvula, las tienes tiernas. En  cazuela 1 hora y media aproximadamente. Añadir mas agua si fuera necesario. 
Rectificar de sal y terminar con un hervor.
Poner perejil picado por encima y servir.
Es conveniente no remover, solo mover la cazuela por las asas, para que no se rompan las hortalizas.

¡Listo!
*Las carrilleras deben estar limpias y libre de "telillas". Esto se consigue facilmente apoyando el filo del cuchillo en la tabla y tirando de la telilla, que saldrá entera.


Otras recetas de carrilleras en este blog: 
Pincha en el nombre y saldrá la receta.



                                                  Carrilleras con vino dulce

                                            Cazuela de carrilleras con patatas


                                                             Carrilleras en salsa

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Cabello de Ángel moreno con aroma de limón y lima (dulce de cidra)

El Cabello de Ángel es pura tradición, un auténtico manjar, un legado que no podemos perder. Es verdad que nos traslada a otros tiempos cuando las amigas se reunían para hacer dulces y eso mismo he hecho yo, hacer este dulce con mi amiga Pastora que me regaló las cidras y limas de su árbol.
¿Porqué moreno? 
Utilizo azúcar moreno de caña integral porque es más saludable, mejora el sabor y le aporta el color dorado oscuro. 
Sin embargo este extraordinario dulce, se va relegando, sin duda porque no se encuentra facilmente la calabaza confitera o cidra, de la que procede. En los mercados tradicionales afortunadamente, sí es posible encontrarla.
Esta es la receta de mi madre, la he visto hacer Cabello de Ángel en innumerables ocasiones siendo yo una niña. No me perdía detalle porque me parecía fascinante la transformación de una dura calabaza en delicados y fragantes hilos dorados.
Este dulce, no es tan dulce, pero sí muy aromático y de fresco sabor.




No pongo cantidades porque depende del peso de la pulpa, en esta receta la proporción es: la mitad de azúcar que el peso de la pulpa.....¡suficiente!. Las almendras son opcionales pero le dan su toque y es como se hacía en casa.

Ingredientes:
  • 1 cidra (cayote o calabaza confitera)
  • Azúcar moreno de caña integral ( también blanca si es de tu gusto)
  • Agua
  • Cáscara de limón 
  • Cáscara de lima o ralladura
  • 2 palos de canela
  • 50 g de almendras crudas sin piel (opcional)
1.  Golpeamos la cidra (lavada) por toda su superficie para que, en su interior, la pulpa se desprenda de la piel dura.
Es conveniente poner un paño limpio en el suelo, poner la calabaza encima y proceder a golpearla sin romperla de momento y luego golpeamos más fuerte para abrirla y dividirla en cuatro trozos grandes.
Como veremos, se desprende la cáscara facilmente de la pulpa.
Hervir los trozos grandes, ya sin la cáscara y sin picar, en una olla con agua al ras. Si usas olla exprés el tiempo será de 1/2 hora a fuego lento. En olla convencional aproximadamente 1 hora o tres cuartos. 



2 . Escurrir y reservar un vaso de caldo de la cocción.
Limpiar la pulpa de pipas y desprender los hilos o fibras con ayuda de un tenedor. La pesamos para saber la cantidad de azúcar que vamos a utilizar que será la mitad de su peso o un poco más. Si no quieres poner toda la cantidad de azúcar moreno puedes poner de ambas, según lo quieras de oscuro.

3 . Introducir en la olla la pulpa, el azúcar, cáscara de limón y ralladura o cáscara de lima.
Incorporar también las almendras, 1/2 vaso del caldo reservado y unas gotas de zumo de limón.


Remover a fuego lento hasta reducir el caldo y se caramelice el Cabello de Ángel.
¡Listo!
Yo lo guardo en tarros de cristal, previamente hervidos, los lleno a tope sin dejar huecos, cierro muy bien y los pongo a hervir en una olla con agua durante 10 minutos.
Es conveniente poner un paño limpio en el fondo de la olla para amortiguar el movimiento.
Se conserva en perfectas condiciones largo tiempo. 
Si no quieres hacer la conserva, se puede congelar, sin problema, en recipiente adecuado.


Siempre disponible
















miércoles, 25 de octubre de 2017

Patatas en adobillo

Estas patatas las probamos en Andújar, donde tenemos buenos amigos. Me sorprendieron su extraordinario sabor y la sencillez del plato ¡ es que no se puede pedir mas! 
En Andújar las patatas en adobillo llevan huevo cuajado en la misma sartén, con más o menos caldo, según el gusto de quién las haga. Un plato que nos traslada a las raíces de nuestra gastronomía y se hace con poco... otro mérito que añadir. Como suele ocurrir, hay variantes de patatas en adobillo por casi toda Andalucía.
La receta viene de la mano de nuestro amigo Luis Beleña, un entusiasta de estas papas, pero quién borda el plato es su hermana Antonia, que cocina con mucha sabiduría.
Luis vive inmerso en su privilegiada atalaya del cerro Colodro, término de Marmolejo, punto geodésico en plena Sierra Morena y nos cuenta que estas papas se han hecho en su casa toda la vida.

Ingredientes: Para 4 personas
  • 2 patatas por persona
  • 1 huevo por persona
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de pimentón dulce (colmada)
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1/2 cucharadita de comino molido o al gusto
  • 1 cucharada sopera de vinagre de vino
  • 2 cucharadas de agua
  • Sal y pimienta
  • 1 hoja de laurel (opcional)
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
Se le puede agregar 1 guindilla (cayena) si te gusta con un toque picante.

1 . Pelar las patatas a rodajas no muy finas, salar y freír en sartén, con aceite de oliva, a fuego lento. No deben quedar doradas.
Apartar y reservar.


2 . Majar en un mortero los ajos (con un poco de sal para que no resbalen al machacar). Añadir el pimentón, orégano y comino.
Agregar el vinagre, 2 cucharadas de agua y remover.

3 . Quitar parte del aceite de freír las patatas y dejar un poco.
Incorporar las patatas reservadas y el majado. Remover con cuidado o mover la sartén. A mi me gusta que el majado toque antes el aceite porque potencia el sabor.


Cubrir con agua.
Remover moviendo la sartén, así las patatas no se partirán. Rectificar de sal.
Cocinar 20 minutos hasta que quede un poco de caldo. Lo puedes dejar más o menos caldoso. Al gusto.
Cuajar los huevos encima de las patatas. Se puede tapar la sartén para que se hagan antes, procurando que la yema quede líquida pues el huevo, aunque se aparte, sigue cuajando.

¡Listo!


                                           ¡Gracias Luis por pasarnos la receta!



viernes, 20 de octubre de 2017

Croquetas de merluza fáciles

Le he perdido el miedo a las croquetas: que si grumos, que si liquidas, que si duras....porque siempre, y como norma general, utilizo unas proporciones que funcionan. Ya se que hay quién las hace a ojo, pero así me resulta más fácil.
Yo tenía merluza de una sopa que hice el día antes y no dudé un momento en aprovecharla para unas ricas croquetas. Para no enrollarme mucho, después de la receta pongo unas notas sobre las proporciones a las que me refiero.
Han quedado blanditas y cremosas por dentro... y crujientes por fuera. ¡Deliciosas !

Me gusta poner un poco de cebolla a la bechamel para croquetas (subisse) porque potencia el sabor. A veces también un diente de ajo pequeño muy picado. El huevo duro le da un punto muy bueno.


Ingredientes:
  • 250 g de merluza desmenuzada sobrante de otra comida
  • 1 huevo duro 
  • 1/2 cebolla
  • 1 diente de ajo pequeño (opcional)
  • 180 g de harina
  • 100 g aceite de oliva
  • 80 g de mantequilla
  • 1 l de caldo (puede ser de cubitos concentrados)
  • 200-250 ml de leche entera
  • Nuez moscada
  • Pimienta
  • Sal
  • Rebozado: huevo muy batido y pan rallado.
  • Aceite de girasol, o de oliva suave, para freír.
1 . Ponemos en una sartén honda el aceite y la mantequilla a fuego lento.
Añadir la cebolla y el diente de ajo muy picados y pochar hasta que estén blandos.
Agregar la harina y freír unos minutos removiendo a fuego lento. Así se evita el sabor a crudo de las croquetas y no te quedará ni un grumo. 
Aderezar con pimienta y nuez moscada.


Incorporar el caldo poco a poco y después la leche.
Seguir removiendo. Enseguida coge cuerpo. Voy echando los líquidos poco a poco para no pasarme de textura. Le podemos poner medio vaso mas de leche si la masa nos gusta mas fluida.

Rectificar de sal teniendo en cuenta que el caldo ya lleva.
Añadir la merluza desmenuzada con las manos, no molida, y el huevo machacado con un tenedor. 
Remover hasta que la masa se desprenda de la sartén.
Apartar y dejar en reposo hasta que esté completamente fría. Mejor de un día para otro.
Se puede untar con un poco de aceite, con la mano, para que no haga costra. Tapar una vez fría.
2 . Hacer porciones con ayuda de una cuchara para que, mas o menos, tengan el mismo tamaño.
 Rebozar solo en huevo y pan rallado. A estas ni siquiera las pasé antes por harina y quedaron perfectamente selladas y crujientes porque la masa ya tiene cuerpo suficiente.
Freír a fuego medio con aceite de girasol o de oliva suave, que las cubra y en tandas de 5 - 6 croquetas. Así evitas que se abran y quedarán perfectas.
Escurrir en papel absorbente y servir.
¡Listas!
Notas:
*Lo primero es pesar el ingrediente que queremos aprovechar. La cantidad de harina serán las 3/4 partes de ese peso y así no quedan pobres de relleno ni demasiado harinosas. El mismo peso de harina que de mantequilla. 
Si te gustan contundentes: mismo peso del ingrediente para la harina y la mantequilla (o mantequilla+aceite)
En realidad lo importante es utilizar el mismo peso de harina que de mantequilla (o mantequilla+aceite de oliva). 
El líquido elegido (leche o caldo) va en proporción con la cantidad de harina.Yo le puse caldo y a veces como en este caso, también, un poco de leche.
Para 100 g de harina utilizo casi un litro. La verdad es que nunca le pongo el litro entero sino 800-850 ml, porque las croquetas me gustan algo contundentes y así la bechamel no se eterniza hirviendo.
*  TRUCO: Si el ingrediente de aprovechamiento hubiera estado en un caldo o salsa, añade un poco al caldo de las croquetas y saldrán mas sabrosas.
*Se pueden congelar una vez rebozadas, procura separar las tandas con papel transparente.

domingo, 15 de octubre de 2017

Pollo en salsa con piñones y pasas

Sin duda esta es una de las formas mas prácticas de preparar pollo y disfrutar de dos comidas diferentes de exquisito sabor. Lo primero es cocer el pollo en agua, sin que se termine de hacer, y luego aprovechar el caldo para una sopa a nuestro gusto. Yo le pongo unas hortalizas y luego fideos o arroz. Esto ya de por si es un plato independiente del pollo en salsa.
A continuación preparamos la rica salsa donde se terminará de hacer el pollo. 
La carne se puede servir con una base de arroz cocido y cubierto de su salsa y piñones. ¡Realmente bueno y muy fácil!


















Ingredientes:

  • 1 pollo de buena calidad troceado
  • Para cocer el pollo3 zanahorias pequeñas, un trozo de cebolla, nabo u otra hortaliza de  tu elección. Sal.
  • Para la salsa: 2 cebollas grandes, 3 dientes de ajo, albahaca, azafrán o cúrcuma, pimienta negra, 2 clavos, un puñado de pasas, 1 vaso de vino blanco y 1 vaso de caldo de cocer el pollo. Aceite de oliva y sal.
  • 50- 60 g de piñones.
1 . Cocer el pollo en una olla con las zanahorias y demás hortalizas. Retirar la espuma que pueda formarse en la superficie.
Sacar el pollo antes que cueza del todo y reservar escurrido. Debe estar algo duro porque luego se termina de hacer en la salsa. 
2 . Mientras, pochar las cebollas y los ajos muy picados, no importa que parezca mucha cantidad porque reduce bastante. Dejar que tomen algo de color pero no frito.
Incorporar el pollo, clavo, azafrán o cúrcuma, pimienta negra, albahaca, el vaso de vino, el vaso de caldo y las pasas remojadas y escurridas. Sal con moderación porque algo ya lleva en la cocción anterior.
Cocer  media hora o hasta que esté tierno y la salsa haya reducido desplegando todo su aroma. Rectificar de sal.
Dejar reposar un rato antes de servir.
3 . Tostar los piñones en sartén a fuego bajo y removiendo continuamente con una cuchara de madera. Apartar en un plato porque en la sartén seguirían tostándose.

                     Servir el pollo regado con su salsa y con los piñones por encima.
¡Listo!

A veces lo pongo una base de arroz cocido, y salteado, que se impregna del sabor de esta riquisima salsa.